Fuente: Escuela de cocina Cristina Galiano
- 60 gr. de azúcar
- 10 ó 20 de piel de naranja
- 200 gr. de chocolate puro
- 4 yemas de huevo
- 50 gr. de Grand Manier o de Cointreau (opcional)
- 6 claras de huevo
- una pizca de sal
Con el vaso de la Thermomis bien seco, volcamos el azúcar y lo trituramos en velocidad máxima para transformarlo en azúcar glas.
Echamos la piel de naranja y la trituramos a velocidad máxima hasta que desaparezca. Sacamos y reservamos, rebañando bien el vaso.
Sin fregar el vaso volcamos el chocolate y lo troceamos con dos golpes de turbo. Luego lo trituramos a velocidad máxima hasta reducirlo a polvo.
Lo fundimos programando 4 minutos, 37º, velocidad 4. Cuando termine el tiempo rebañamos bien el interior del vaso y bajando el chocolate que haya quedado pegado a las paredes.
Añadimos las yemas, el licor escogido (si lo ponemos) y el azúcar glas aromatizado. Mezclamos 10 segundos en velocidad 4, sin temperatura. Sacamos todo esto a un bol rebañando bien el vaso, primero con la espátula y luego pulsando el botón turbo para que todo lo que se encuentra escondido debajo de las cuchillas salga disparado a las paredes.
Lavamos el vaso bien. Debe quedar limpio y seco.
Colocamos la mariposa en las cuchillas, volcamos las claras y la pizca de sal. Las montamos a punto de nieve programando 6 minutos, velocidad 3.
Retiramos la mariposa del vaso.
Vamos añadiendo las claras montadas al bol donde tenemos reservada la crema de chocolate, poco a poco, ayudándonos de un tenedor para que no se bajen.
Cuando la mousse esté homogénea y del mismo color, la volcamos en cuencos individuales y los introducimos en la nevera durante unas horas para que coja consistencia.